Conociendo los modelos de seguridad en la nube con Managed Identities (y II)

En el artículo anterior revisamos las bases del nuevo concepto de seguridad en la nube, recursos identificados a los que se les da autorización sobre otros recursos, y… eso ¿Cómo se implementa? Pues lo usual hasta hace pocos meses ha sido trabajar con los llamados “Service Principal”, los cuales la verdad (como lo pudimos comprobar en un post previo) son bastante engorrosos de utilizar, hay que crearlos explícitamente (aunque algunos se crean automáticamente tras bastidores) y mediante estas entidades es que se pueden manejar la asignación de permisos entre recursos.

Llegado este momento toca presentar a las Managed Identities, en las que básicamente como desarrolladores se nos permite asumir que los diversos recursos de Azure cuentan con identidades de pleno derecho, casi casi como si fueran usuarios humanos, para empezar veamos como nos lo propone Microsoft:

Finish Reading: Conociendo los modelos de seguridad en la nube con Managed Identities (y II)

La nube es híbrida… y no nos habíamos dado cuenta…

En los últimos años ha habido un fenómeno, sutil, pero no por ello menos real, la convergencia entre lo que conocemos como la nube pública y el “viejo mundo” del on premise. Es que la verdad sea dicha, a menos que seas una startup, es muy probable que tengas una buena cantidad de aplicaciones desarrolladas para el on premise, con sus servidores, centros de computo y todo eso, algunas muy bien hechas y bien optimizada, otras legados que están de mirar y no tocar, y claro el viejo que se resiste a morir, el mainframe.

El caso es que con la penetración progresiva de la nube, algunas cosas empezaron a ocurrir en las organizaciones cuando pasaron de la prueba de concepto:

  • Adoptar una política de Cloud First para las nuevas iniciativas
  • Darse cuenta de cuán conveniente es el “estilo cloud” de provisionar y desplegar aplicaciones
  • Descubrir las potencialidades del Serverless para desarrollar nuevos tipos de aplicaciones
  • Percatarse que por muy en la nube que esten tus apps, van a tener que consultarle información a aplicaciones que (aún) no se migraran a la nube
  • Tropezar con el hecho de que comprar servicios en la nube requiere un reaprendizaje
  • Considerar el “cloud native” (con o sin contenedores) como parte de tu estrategia

Entonces casi por inercia empezaron a darse soluciones a dos problemas: ¿como llevar las ventajas de las tecnologías cloud al on premise? y ¿como mejorar la integración entre ambos mundos? Finish Reading: La nube es híbrida… y no nos habíamos dado cuenta…

Pero… ¿qué es eso de Cloud Native?

Probablemente uno de los términos más usados últimamente en el mundo tecnológico es el de “Cloud Native”, pero a la vez también uno de los mas confusos de entender o con el que probablemente haya mala interpretación de su significado, que sí es una tecnología (¡contenedores!), que si es un tipo de aplicación, que sí es una forma de trabajo, que si tú proveedor te brinda esa facilidad, pero lo que haremos ahora es tratar de tener adquirir un poco de mayor claridad respecto a este concepto y ver cómo podemos adaptarlo en el día a día.

La primera vez que tome conocimiento del concepto fue fácil asociarlo con algo relativo a las aplicaciones cloud y entendí originalmente que Cloud Native eran aplicaciones que estaban hechas para sacar partido de las características inherentes a la nube: escalabilidad, pago por consumo, etc; pero de igual manera me dí cuenta de 2 cosas: que eso no era todo pero que el concepto de cloud native se había vuelto un comodín para promocionar cierto tipo de tecnologías en concreto, como veremos más adelante así que empecé a investigar. Finish Reading: Pero… ¿qué es eso de Cloud Native?